La Dictadura de la Indiferencia: Cómo el Está Bien Nos Está Destruyendo
NovumWorld Editorial Team
Chile se enfrenta a una crisis silenciosa, una erosión de la participación cívica y la creencia en el sistema democrático. El fenómeno, denominado la “dictadura de la indiferencia”, no implica un golpe militar ni la supresión violenta de la disidencia, sino un desapego gradual y peligroso de los ciudadanos hacia la política y el futuro de su país. La indiferencia, personificada en la frase “da lo mismo” (todo da igual), se ha convertido en un problema estructural que amenaza con socavar los cimientos de la sociedad chilena.
Un reciente boletín de la Encuesta CEP (Centro de Estudios Públicos) N° 93, titulado “Chile indiferente: cuando todo da lo mismo” (Chile Indifferent: When Everything Is the Same), arroja luz sobre esta preocupante tendencia. El estudio revela un aumento constante en el número de chilenos que se declaran “indiferentes” con respecto a la forma de gobierno, mostrando una alarmante falta de preocupación por si el país está gobernado por un régimen democrático o autoritario. Esta apatía no es una anomalía pasajera, sino una tendencia en crecimiento que debe abordarse con urgencia.
Los Números de la Apatía
La encuesta CEP revela datos concretos que pintan un panorama inquietante. Mientras que en la primera década del siglo XXI, el optimismo post-dictadura aún prevalecía, los datos recientes muestran un descenso significativo en la preferencia por la democracia y un aumento correlativo en el número de “indiferentes”. En 2017, aquellos que se mostraban indiferentes ya superaban a quienes defendían un gobierno autoritario “en algunas circunstancias”. Para 2025, este grupo alcanza un preocupante 33.5%, llevando la preferencia por la democracia a su punto más bajo en la historia, un mero 44.2%. La encuesta destaca que el crecimiento de los indiferentes parece estar más relacionado con el período post-pandemia y los fallidos procesos constitucionales que con el estallido social de 2019. El período entre agosto de 2021 y diciembre de 2022, marcado por el fracaso de la Convención Constitucional, fue testigo de un aumento significativo en la indiferencia. El segundo proceso constitucional, aunque con menor impacto, contribuyó también a esta tendencia.
Este aumento de la indiferencia no ocurre en el vacío. Es directamente proporcional a la disminución de la preferencia por la democracia. La conclusión es inevitable: la democracia chilena y sus actores no han logrado conectar con una parte importante de la población.
¿Quiénes son los Indiferentes?
La encuesta CEP proporciona un perfil demográfico de los “indiferentes”. Son más propensos a ser mujeres, y menos propensos a ser mayores de 65 años o tener educación media completa o superior. Perciben al país en decadencia y, aunque su situación económica no sea mala, tampoco la consideran buena. No se identifican claramente con la izquierda o la derecha, y tienden a provenir de estratos socioeconómicos medios y bajos.
Profundizando en el análisis, los investigadores encontraron que los “indiferentes” confían más en la Iglesia Católica que en las universidades o la empresa privada. Desconfían profundamente de los políticos, a quienes perciben como desconectados de la realidad de la gente, incumpliendo sus promesas y buscando su propio beneficio. Han llegado a la conclusión de que “hay que vivir la vida solo”, lo que refleja una falta de confianza en las instituciones políticas y sociales para apoyar sus proyectos de vida.
Las Causas de la Indiferencia
El análisis de la Encuesta CEP y otros estudios complementarios identifican varios factores que contribuyen al crecimiento de la indiferencia en Chile:
- Procesos Constitucionales Fallidos: Los dos intentos fallidos de redactar una nueva constitución generaron frustración y desilusión en la población, alimentando la idea de que el sistema político es incapaz de abordar los problemas del país.
- Promesas Incumplidas: El gobierno de Gabriel Boric, que prometió una transformación radical de la sociedad chilena, no ha logrado cumplir sus ambiciosas promesas, generando decepción y cinismo.
- Aumento de la Delincuencia: El aumento de la delincuencia y la violencia después de la pandemia ha generado una sensación de inseguridad e impotencia, socavando la confianza en la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos.
- Inmigración Descontrolada: La percepción de una inmigración descontrolada en la zona norte del país ha generado tensiones sociales y económicas, alimentando el resentimiento y la desconfianza hacia las instituciones.
- Estancamiento Económico: Las perspectivas sombrías de crecimiento económico, sumadas a una ralentización económica que se arrastra desde 2014, generan incertidumbre y pesimismo sobre el futuro del país.
En resumen, las instituciones democráticas chilenas no han logrado responder de manera eficiente y eficaz a los problemas que enfrenta el país, lo que ha llevado a una descomposición del horizonte democrático y un aumento de la indiferencia.
Implicaciones para la Democracia
La “dictadura de la indiferencia” representa una seria amenaza para la democracia chilena. Un electorado apático y desinteresado es vulnerable a la manipulación y la demagogia. La falta de participación cívica debilita las instituciones democráticas y facilita el surgimiento de líderes autoritarios que prometen soluciones fáciles a problemas complejos.
El estudio “Indiferentes, ‘porque hay que vivir la vida solo’. El antisujeto de la historia posdemocrática”, también del Centro de Estudios Públicos, profundiza en este concepto, argumentando que los indiferentes se han convertido en un “antisujeto de la historia posdemocrática”. Este estudio postula que la situación política actual en Chile es una “condición posdemocrática”, una mezcla compleja de elementos democráticos, autoritarios, indiferencia política y populismo. En este escenario, el indiferente, sin pretenderlo, moviliza la política nacional sin movilizarse él mismo.
Este estudio concluye que, para mejorar sus condiciones de inclusión, la democracia liberal debe intentar superar sus debilidades estructurales relacionadas con la eficiencia, la eficacia y el vínculo emocional con sus públicos.
Un Llamado a la Acción
Superar la “dictadura de la indiferencia” requiere un esfuerzo concertado de todos los actores de la sociedad chilena. Los políticos deben recuperar la confianza de la ciudadanía a través de la transparencia, la rendición de cuentas y la honestidad. Las instituciones deben fortalecerse y modernizarse para responder de manera más eficiente y eficaz a las necesidades de la población. La sociedad civil debe promover la participación cívica y el debate público.
Es crucial comprender que la indiferencia no es simplemente una falta de interés, sino una respuesta a la frustración, la decepción y la falta de esperanza. Para combatir la indiferencia, es necesario abordar las causas subyacentes que la alimentan.
Chile se encuentra en una encrucijada. El país puede seguir por el camino de la indiferencia, que conduce a la erosión de la democracia y el surgimiento de un régimen autoritario, o puede despertar del letargo y reafirmar su compromiso con los valores democráticos. La elección está en manos de los chilenos. El futuro de Chile depende de ello.